Biodanza es un entrenamiento para la Vida en el que, a través de la música, el movimiento pleno de sentido y la interacción con el grupo, cultivamos nuestra vitalidad, nuestra salud y la capacidad de relacionarnos de forma saludable con otras personas, con nosotrxs mismxs y con toda la vida alrededor.

5 razones por las que practicar Biodanza

1 Para descansar mejor y tener más energía

La práctica regular de Biodanza tiene un efecto armonizador en nuestro sistema nervioso neurovegetativo, pues actúa activando el sistema nervioso simpático a través de juegos y danzas más activas que aumentan el ritmo cardiaco y la presión arterial. Pero también actúa activando el sistema nervioso parasimpático a través de danzas más lentas, músicas suaves y los ejercicios de regresión, que producen la ralentización del ritmo cardiaco, reducen nuestro estrés cotidiano, predisponen al sueño e inducen sensaciones de plenitud y paz.

2 Para hacer crecer tus ganas de vivir

Uno de los efectos de Biodanza es la expansión del ímpetu vital, ese deseo de vivir la propia vida con plenitud. Por ello, su práctica es muy aconsejable para aumentar nuestra energía vital disponible en el día a día.

3 Para vivir más tu vida y dejar de vivir en “tu cabeza”

Vivimos la mayor parte de nuestro tiempo planificando el futuro o recordando el pasado mientras la vida pasa delante nuestro. Biodanza es una oportunidad para entrenar la vivencia de estar presentes en actividades cotidianas como caminar, encontrarnos con otras personas o con nosotrxs mismxs. Cada ejercicio y cada danza es una invitación a estar en el “aquí y ahora”, en ese presente donde la vida ocurre y, por tanto, donde pueden abrirse nuevas oportunidades para nuestras vidas.

4 Para expresar lo que siento y deseo de forma afectiva y efectiva

A veces nos puede costar hablarle a alguien sobre algo que me molestó, invitar a una persona que nos gusta a una cita o expresar nuestra gratitud y reconocimiento a una amiga.

En Biodanza entrenamos la capacidad de expresar los sentimientos que nos despierta la música a través del movimiento pleno de sentido, practicando la coherencia entre lo que siento y expreso desde el afecto, cualidad imprescindible en una comunicación efectiva.

Además, la práctica regular de Biodanza nos abre a la posibilidad de expresarnos y mostrarnos ante el mundo tal y como somos y la vez cultivar nuestros vínculos, imprescindibles para una vida plena.

5 Para aprender a cuidarnos mejor

Nuestra vida puede ser a veces desbordante y en esos momentos nos vivimos desde el estrés, la ansiedad y la prisa. Aprender a regular las actividades diarias priorizando el propio bienestar no es tarea fácil. Por un lado, las mujeres tenemos una tendencia a nutrir y cuidar por encima de nosotras mismas, mientras los hombres a veces ni siquiera hemos desarrollado esa posibilidad de cuidado a nosotros mismos y a los demás.

En Biodanza entrenamos la escucha al propio cuerpo con el fin de reaprender a autorregular nuestro movimiento, encontrando un equilibrio entre lo que la vida demanda y el propio ritmo vital.